B o d e g a D o s B ú h o s

Más de 60 años de trabajo, dedicación y conocimiento

Dos Búhos es el sueño colectivo de nuestra familia; el reflejo de una profunda pasión por el arte, la arquitectura, la agricultura y el vino. Nuestra historia en San Miguel de Allende comenzó en 1956, mucho antes de que la región fuera reconocida como destino enológico.

Nuestra Historia

T r e s G e n e r a c i o n e s , U n a V i s i ó n

Lo que inició con el cultivo de árboles frutales y vegetales, evolucionó gracias a más de 60 años de conocimiento acumulado sobre el clima y la tierra. En 2006, esa vocación agrícola se materializó al plantar nuestro primer viñedo. Hoy, seguimos fieles al principio que nos fundó: la calidad no se negocia. 

Aprovechamos las bondades de un terroir privilegiado para que cada botella sea la expresión más honesta de lo que somos.

NUESTRAS RAÍCES

M á s d e S e i s D é c a d a s d e L e g a d o

1956-1967

Llegada familiar

Nuestra familia llega a San Miguel de Allende y adquiere en 1967 el rancho de 420 hectáreas (75 hectáreas hoy en día) en la base de Los Picachos.

1968-1970

55,000 árboles frutales

Se plantó un total de 55,000 arboles frutales, en su mayoría durazno, chabacanos, almendras y un campo experimental de manzanas y peras.

1990-1991

Fin de los frutales

Se cosechan los últimos frutos de los árboles frutales y el rancho se convierte a producción de verdura orgánica, como brocoli, espárragos, coliflor, cebolla y ajo, así como legumbres.

2000

Exclusivamente orgánico

El rancho se convierte exclusivamente en agricultura orgánica.

2006

Viñedo pionero

Se planta el primer viñedo de 3.5 hectáreas en una de las pocas zonas del país donde se produce uva para vino.

2018

Expansión a 12 hectáreas

Se expande la producción de uva a 12 hectáreas.

2019

Casco restaurado

Se concluye la restauración del Casco principal y la construcción de nuevas bodegas de producción.

Nuestra Filosofía

U n a T i e r r a q u e R e s p i r a : R e s p e t o A b s o l u t o a l a N a t u r a l e z a

Desde el año 2000, manejamos nuestras tierras de forma 100% orgánica, sin pesticidas. Creemos en un ecosistema vivo en el que cada elemento desempeña un papel crucial para la salud de nuestro suelo.

En la bodega, nuestra filosofía es clara: permitir que la fruta brille. Utilizamos técnicas de elaboración tradicionales centradas en la textura, la estructura y la complejidad, con una intervención mínima. 

Desde la cosecha manual de nuestras mejores uvas, hasta métodos antiguos como el añejamiento bajo tierra en ánforas para nuestro vino anaranjado, el resultado son vinos vibrantes y naturales que capturan la esencia de Guanajuato.